Una cosa que seguro que no te contaron de la lactancia prolongada

La blogosfera maternal está llena de artículos sobre las cosas que no te contaron de lactancia, o sabre las cosas que a la autora le habría gustado que le contaran. Las 10 cosas sobre lactancia que nunca te contaron, mitos de la lactancia, 5 cosas sobre la lactancia que me había gustado saber, los 15 secretos de la lactancia mejor guardados…

aplaudiendoY están muy bien, un poco repetitivos porque casi todos cuentan lo mismo pero muy bien.

Pues hay una cosa que no cuentan, o por lo menos yo no la he leído, y mira que me he tragado artículos sobre el tema. Eso si, para vivirla tienes que llegar a una lactancia prolongada, si solo llegas a los seis meses o menos, o si no llegas al año, dudo que puedas llegar a experimentarla.

Lo que no te habrán contado es que llegará un día en que tu bebé aplaudirá y dará grititos de alegría al verte las tetas! Tu te estarás cambiando, puede que poniéndote el pijama y de repente tu bebé dará un grito de alegría, aplaudirá y se lanzará sobre ti como si no hubiera un mañana.

Y a partir de ese día cada vez que te vea las tetas será igual, una alegría sincera que te llena de satisfacción y que hace que todo merezca la pena. Porque la lactancia prolongada tiene algo especial, tu hijo ya empieza interactuar contigo y es capaz de pedir lo que quiere. Ya se alimenta con más cosas aparte de tu leche y tus tetas pasan a ser algo mágico capaz de consolar, dormir, alimentar y por lo que se ve, hacer reír.

Y es que esto de que te aplaudan cada vez que te ven las tetas puede que para algunas sea lo normal, pero a mi en 45 años nunca me había pasado! Y Mola.

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