Diez meses

El lunes pasado Alba cumplió diez meses. Y ya casi ha pasado una semana. ¡Esto de que el tiempo pasa rapidísimo es una verdad como una casa! La entrada de los nueve meses se ha quedado sin hacer, y la de los ocho también, creo.

En fin, que el tiempo se nos escapa, Alba gatea de lo lindo, ya casi anda sola, se pone en pie sola y apoyada en el sofá se va moviendo. Cogida de las manos corre que se las pela. Es un peligro y para variar, la casa sin acondicionar, así que tengo que estar con mil ojos. Por las mañanas la suelo dejar en una alfombra que pongo en el centro de la sala de estar, yo me siento en el sofá y la vigilo, no puedo despistarme porque como mire a otro lado ya está fuera de la alfombra y avanzando peligrosamente hacia Froi que está tranquilamente tumbado en su cama.

Foto del 11 de Junio, aquí aún hacía fresquete.

Foto del 11 de Junio, aquí aún hacía fresquete.

Encontrar zapatos de su talla y con suela ha sido misión imposible, lo más pequeño que hacen es la talla dieciocho y Alba gasta una diecisiete así que finalmente hemos comprado una dieciocho, le van un pelín grandes pero bueno, como se ajustan con velcros sujetan bien el pie. Desde que tiene zapatos “de verdad” se le nota mucho más suelta andando.

Dormir sigue durmiendo como siempre, muy bien, estas noches que hace algo de calor se despierta alguna vez porque tiene sed, le doy teta y sigue durmiendo, así que en ese aspecto seguimos igual de bien.

Ya tiene dos dientes, los dos de abajo, no le han molestado demasiado, un par de días un poco más teclosa y con más demanda de teta y poco más. Los de arriba creo que van a dar un poco más de guerra, por lo menos eso parece, a ver si salen ya.

Si la llamas por su nombre gira la cabeza, ya se reconoce, pero lo de los cinco lobitos, la tita pon un coco o las palmas palmitas dice que pa tu tía. Si le cantas te mira y se ríe pero nada más. Lo que si que hace cuando está contenta o algo le llama la atención es dar palmas, con una energía y entusiasmo tremendos. Pero como aproveches y le cantes lo de las palmas palmitas la tía automáticamente deja de dar palmas.

Con la alimentación complementaria estamos muy contentos, Alba come ya prácticamente de todo, cada mañana desayuna las fresas que recolectamos del macetohuerto que suelen ser cuatro o cinco, los papis estamos comiendo más bien pocas porque le encantan y es una gozada ver como se las come a dos manos. Así que berberechos no sé, pero fresas, pocas 😀

El pescado y la carne le gustan y se los come bastante bien, el pescado mejor, supongo que porque es más blandito pero lo que de verdad le pirran son las verduras y la fruta. Las cerezas son su último descubrimiento y no tiene fondo, deja de comerlas porque dejo de ofrecerle.

Las verduras le gustan todas, con el pisto disfruta un montón, el pimiento y el calabacín los saborea con fruición, la verdad es que da gusto verla comer. El día que hago arroz con pollo o con conejo la carne la toca poco, el arroz se lo come bien pero es ver las judías verdes y los garrofones y ya no hay nada más, le gustan mucho.

El yogur le gusta pero no le vuelve loca, no le doy mucho, normalmente le ofrezco cuando como yo y alguna cucharada cae pero puede pasar sin él perfectamente, y eso que es hecho en casa y me sale buenísimo! El pan y las tortas de cereales se las suelo ofrecer cuando salimos a pasear, le gusta mucho ir en el carrito mientras se come una torta de arroz, esta semana hemos descubierto las tortas de maíz, a ver que tal, aún no hemos empezado el paquete. Galletas come las que hago en casa, alguna galleta maría industrial ha comido pero no me gustan porque además de mucha azúcar casi todas están hechas con aceite de palma.

Lo que he descubierto es que ya no le gustan los trozos grandes ni tener mucha comida delante, ya hace semanas que hace la pinza así que lo que hago es ofrecerle la comida en trozos pequeños y poco a poco, si le pongo muchos trozos se agobia y hace barrido para despejar (para alborozo de Froi, claro, que se pone las botas) así que se los voy dando poco a poco de forma que nunca tiene más de cuatro trozos en la bandeja, cuando deja de comer y empieza a “guarrear” se que ha terminado. A no ser que vea las cerezas o fresas claro, para eso siempre hay hueco.

El agua se la ofrezco en vaso directamente, bebe hasta que no tiene sed y cuando empieza a dejar que se escape quiere decir que ya no quiere más. Para la calle llevo una botella de agua normal con un tapón con pico que venía en una de las canastillas gratuitas.

El carrito parece que ahora lo tolera más, seguimos porteando porque es cómodo pero como ahora hace más calor hay veces que salimos a pasear con el carrito, aún así dos de cada tres veces volvemos con la nena en brazos y empujando el carro vacío. Menos mal que salió bien de precio porque se va a quedar nuevo.

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Definitivamente, somos bichos raros.

Desde que soy madre leo muchos blogs “de madres” (y “de padres” aunque de estos hay menos), es muy interesante porque aprendes de las experiencias ajenas y eso me gusta mucho. Leer experiencias de otros padres es a mi parecer una de las mejores formas de aprender como enfrentarte al día a día con tu hijo.

bicho raroHay una cosa que me llama la atención, siempre, antes o después en la mayoría de blogs me  encuentro con la típica entrada de queja sobre lo critica que es la gente con temas de crianza.

Muchas madres (y padres) se quejan (y con razón) de la intromisión de la gente de su entorno en la crianza de sus hijos, si dan lactancia prolongada, les critican, les dicen que su leche no sirve, que el niño pasa hambre, si portean les miran raro por la calle y les dicen que lo están malcriando, si optan por alimentar a sus hijos sin papillas ni purés (blw) a las abuelas les da un pasmo y todos opinan que el niño no está bien alimentado, si colechan la familia y la gente de alrededor se escandaliza y opinan que el niño se quedará durmiendo con ellos hasta los 20 años, si optan por un estilo de crianza respetuoso y con apego, resulta que están consintiendo al niño y se les va a subir a la chepa, los pediatras, enfermeros, el vecino, el carnicero, todo el mundo se cree con derecho a opinar y a criticar la forma de crianza que eligen.

No digo que no sea cierto, evidentemente lo es, peeeero cada vez que leo estas entradas tengo más la sensación de que somos unos bichos raros.

bicho raro IIAlba sigue con lactancia, tiene nueve meses y medio, nunca nos han puesto pegas, si he tenido que dar el pecho, lo doy y nadie nos ha puesto malas caras, más bien al revés, todo facilidades, si surge en la conversación que Alba sigue con pecho los comentarios siempre han sido del tipo “muy bien, eso es lo mejor que podéis hacer”.

Cuando vamos por la calle con Alba en la mochila, generalmente la suele llevar Juanjo, los comentarios son “que bien va ahí la nena”, “mira que a gusto está”, “que cómodo es eso no?”. Hasta desconocidos por la calle nos lo han dicho, pero nadie nos ha dicho que si porteamos se acostumbrará a los brazos ni nada por el estilo.

Si comentamos que Alba duerme con nosotros nadie dice nada, ni que bien, ni que mal, aún nadie nos ha dicho esto tan típico de “no querrá salir nunca de vuestra cama”.

empoderadaY con la “última modernez”, el BLW, está pasando lo mismo, cuando explicamos que Alba no come purés ni papillas, las respuestas suelen ser del estilo “muy bien, así se acostumbra a comer de todo”, como mucho un “y no se atraganta?” y cuando les dices que no, pues les parece estupendo, que mejor así y “menos tonterías ni chorradas”. De momento a nadie le ha parecido mal, hasta a la enfermera del centro de salud, que tenía yo mis dudas.

No sé si es la actitud que tenemos nosotros o si es que al tener ya cierta edad la gente se corta más, supongo que no es lo mismo encararse con una chica de 25 años que con una mujer de 44 años, o quizás es que estamos tan empoderados con el tema que no se atreven, pero de momento aún no nos ha “criticado” nadie. Por lo menos a la cara, igual a nuestras espaldas nos ponen verdes, quien sabe.

Que nadie critique ni opine lo que no le importa tendría que ser lo normal, pero parece ser que no lo es, una pena. Nadie tendría que creerse con el derecho de cuestionar la forma de crianza de los demás, sea familia, personal sanitario, conocido o vecino.

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Somos los hippies del pueblo

familia_hippiePues si, desgraciadamente en este pueblo el tema de la crianza con apego no es algo demasiado conocido. De todo nuestro grupo de preparación al parto somos los únicos que colechamos, los únicos que seguimos con teta, los únicos que porteamos y los únicos que hemos optado por una alimentación sin papillas ni purés (blw).

¿Quiere eso decir que no nos llevemos bien con los otros padres con los que coincidimos en las clases de preparación al parto? Pues no, ellos tienen su sistema de crianza y nosotros el nuestro, evidentemente comentamos como hacemos las cosas y comparamos, cada uno cuenta que hace o como lo hace pero nadie critica a nadie y lo que es más importante, nadie intenta convencer a nadie de nada. Lo importante es que todos hacemos lo que consideramos lo mejor para nuestros hijos.

Y eso es lo importante ¿No?

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Alimentación complementaria a demanda

A lo tonto a lo tonto, Alba cumplió siete meses el domingo pasado, es cierto que se pasan los días, semanas y meses muy rápido. Cada vez es menos bebé y ya empieza sacar carácter. Mis ilusiones de que fuera una nena tranquila y sosegada cada vez están más desvanecidas, creo que he parido una mezcla de batidora y rabo de lagartija.

Avances pues supongo que los habituales a su edad, aún no gatea pero hace amago, se desplaza reptando y con movimientos raros, aguanta bastante sentada, balbucea algunas sílabas y hasta forma alguna “palabra”, mama o papa sobretodo. Está pasando una crisis de mamitis y no le gusta perderme de vista aunque creo que ya va remitiendo. Dientes ni uno (y espero que sea así mucho tiempo!)

Seguimos con la teta como base de su alimentación y hace ya ocho semanas que estamos introduciendo sólidos en su alimentación. Ya comenté desde el principio que nuestra intención era pasar de papillas y purés y así lo hemos hecho. Alba empezó su alimentación complementaria comiendo comida “normal” y de momento estamos muy contentos.

Alba come tomate, con 6 meses.

Alba come tomate, con 6 meses.

Pensaba que sería más guarrete, tanto leer sobre el tema me tenía tan mentalizada que o bien es que Alba es una chica muy limpia o es que lo peor está aún por llegar.

De momento ha probado muchísimas cosas, lo bueno de seguir este sistema es que te olvidas de esas normas absurdas que te dicen cuando tienes que introducir los distintos tipos de alimentos, está demostrado que no es ni mejor ni peor introducir antes las frutas que los cereales, las verduras o la carne. Alba ya ha comido pan, tomate, aguacate,cebolla, tortilla de patatas, brocoli, zanahoria, sopa de fideos, espaguetis con tomate, tortilla de calabacín, pera, patata, judias verdes, manzana, plátano, fresas, pollo a la plancha, hamburguesas de ternera, pechuga de pavo, lentejas y seguro que alguna cosa más que me dejo. No son grandes cantidades, pero lo importante es que lo prueba y conoce sabores nuevos.

Hay que tener mucho cuidado y no empezar antes de tiempo, hay padres que se obsesionan con que los hijos coman y lo pasan muy mal cuando los bebes comen solo lo que necesitan, la base de la alimentación sigue siendo la lactancia (sea materna o de fórmula) de ahí el nombre de alimentación complementaria. Si sustituimos tomas por papillas y purés a mi modo de ver no se está haciendo una alimentación complementaria, se está haciendo una alimentación sustitutoria, si sustituimos una toma de leche por un puré de verduras no tiene que sorprendernos que el bebé se estanque en el peso, las verduras tienen muy pocas calorías comparándolas con la leche. Así que es normal que el peso se estanque y también es normal que el bebe tenga que comer muchísimo para conseguir las calorías que necesita, de ahí esos “campeones” que se zampan platazos de purés. A veces parece una competición, a ver si mi bebe es capaz de comer más que otros. Yo no quiero que mi hija sea la que trague más que nadie, quiero que mi hija se alimente bien y que cree una buena base alimenticia.

Con la alimentación complementaria a demanda o autoregulada por el bebé (el famoso BLW) es el bebé el que decide cuanto come y la comida siempre se ofrece después de una toma de leche, con lo que está saciado y por eso puede disfrutar de la comida sin tener la “necesidad” de llenar la pancha. Lo importante es que pruebe las cosas, decida si le gustan o no y que de paso, coma algo. Como la leche ya le aporta suficientes nutrientes no pasa nada si no quiere comer nada.

Se recomienda empezar a partir de los seis meses y cuando el niño esté preparado, y hay que hacerlo con cabeza. Yo siempre digo que hay que tener los nervios templados y confiar en las capacidades del bebe, si se está con miedo a que se atragante mejor darle las papillas y ya está (aunque un bebé también puede atragantarse con papillas). El bebé realmente aprende a gestionar la comida que se mete en la boca, aprende a masticar y a echar lo que es demasiado grande para él. De hecho hay más posibilidades de que un niño alimentado con papillas que aprende a tragar antes que a masticar se atragante cuando se le empiecen a dar “trocitos” porque solo sabe tragar lo que le meten en la boca.

Alba come naranja. Tiene 6 meses

Alba come naranja. Tiene 6 meses

Me hace mucha gracia cuando veo que hay gente que da papillas a sus hijos porque “quieren saber cuanto come”, ostras, es que saber cuanto come lo sabes igual le des una papilla o le des un trozo de zanahoria, de hecho creo que es mucho más fácil saber lo que ha comido un bebe si come comida “normal” que si la come triturada, incluso si se quisiera pesar lo que no se ha comido, es más fácil recoger tres trozos de zanahoria que escurrir papilla de un babero.

Pero en esto de la crianza es como con todo, cada uno tiene sus ideas y elige una opción, a mi siempre que me preguntan digo lo mismo, si vas a estar con miedo o mucho más importante, no te has informado bien, dale papillas, que no va a pasar nada, a la larga comerá comida normal también.

Y sobretodo, y en esto insisto mucho, INFORMACIÓN y coherencia, si quieres alimentar a tu bebe siguiendo la alimentación autoregulada infórmate bien, no le empieces a dar un día un trozo de comida y a la que veas que tiene una arcada le metas el dedo en la boca. La comida no tiene que tener cualquier tamaño, de hecho darle trocitos pequeños es mucho peor que darle trozos grandes adecuados para que pueda gestionarlos, meterle el dedo en la boca para sacarle algo es lo peor que puedes hacer, puedes conseguir el efecto contrario, meterle la comida más y conseguir que se ahogue. Si decides seguir el BLW hazlo bien, no lo hagas “porque está de moda” o al tuntún sin saber lo que haces.

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Porque vamos a pasar de papillas y purés.

Alba ya ha cumplido cinco meses, suena a topicazo pero el tiempo se ha pasado volando. Ahora es un bebé que empieza a interactuar, que tiene curiosidad por las cosas que le rodean y que empieza a mostrar su personalidad. Si hacemos caso a los comentarios de la gente, es muy guapa y está muy espabilada. Ya muestra interés por la comida y aunque sigue con lactancia materna en exclusiva ya ha probado alguna que otra cosa, le hemos dejado que chupe algún gajo de mandarina o de naranja, algún chupentón a un plátano y que se meta en la boca un trozo de pan. Es pronto pero como muestra interés le hemos dejado que los pruebe, solo han sido un par de chupaditas, aunque se lleva algunas cosas a la boca aún no está del todo preparada para empezar a comer otras cosas. Llevamos semanas informándonos y hemos decidido que no vamos a dar a Alba ni purés ni papillas. Vamos a probar a darle comida normal. Lo que se conoce como baby-led weaning.

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No es una decisión a tontas ni a locas, hemos buscado información y estamos convencidos de que dar a nuestra hija comida normal desde el principio va a ser mejor que empezar con papillas y purés.

Las papillas comerciales están descartadas desde el principio, aunque mucha gente tiene la creencia de como son para bebes “son sanas y malas no pueden ser” tienen demasiado azúcar y la verdad no me inspiran confianza. Para botón de muestra, la lista de ingredientes de un sobre de papilla que nos dieron de muestra en una de las canastillas:

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De entrada son cereales con miel y la papilla es para bebes a partir de seis meses, teniendo en cuenta que la miel no está recomendada para niños menores de un año, vamos bien. Es para bebes pero ya no es buena para la edad que recomiendan.

Y si miramos bien la lista resulta que de cada 100 gramos de producto, 102 gramos son harinas… mmmm… no hay que ser una lumbreras para darse cuenta de que no cuadra, vamos a suponer que es que se han dejado una coma, de cada 100 gramos de producto 10,2 gramos son de harinas, 8,5 gramos miel que hacen un total de 18,7 gramos ¿y el resto? sales minerales, vitaminas, niacina y tiamina que no tengo ni idea de lo que es y miedito me da buscarlo en google y mierdas varias. Osea que en una papilla de cereales con miel solo un 18,7% de producto son cereales y miel, el resto mierdas varias. Quiero pensar que está mal etiquetado y que la proporción es mayor, pero si muestran tal desinterés en el etiquetado de sus productos, poca confianza inspiran, a saber si no se han olvidado algún otro ingrediente…

Esta misma marca me envió no hace mucho un sobre de papilla para bebes a partir de cuatro meses, vamos a ver, no paran de decir que leche (de teta o de bibe) en exclusiva hasta los seis meses pero ya te puedes encontrar en el mercado papillas para bebes a partir de 4 meses, eso si, sin gluten. Los ingresos mandan, la salud de los bebes es irrelevante.

Volvamos a la papilla de 8 cereales y supongamos que el etiquetado está correcto, trigo, cebada, centeno, maís, arroz, mijo, sorjo y avena. ¿De verdad mi hija necesita comer esos cereales algunos de los que cuales yo no he probado en mi vida?

No me he puesto a investigar composiciones de potitos y demás preparados para bebés, seguro que tienen componentes igual o más curiosos. Pero si hay una cosa que siempre he tenido claro es que aunque Alba se fuera a alimentar de triturados o papillas no las compraría hechas, las haría yo con ingredientes que conozca, así que nunca han sido una opción.

Es por esto que hemos decidido que nuestra hija comerá comida normal y eso incluye no triturarla. La moda de triturar la comida es relativamente nueva, no está demostrado que sea mejor para los estómagos de los bebes y no evita que los bebes se atraganten.

De momento aunque muestra interés por la comida vamos a esperar a los seis meses o por lo menos a que esté más cerca de ellos. De esta manera ella estará más preparada para comer sólidos. Ya estamos preparándonos para dar el gran salto y pasar a la alimentación complementaria y como ya sabéis que no soy de las que se quedan a medias con las cosas estoy preparando una web donde recoger toda la información sobre el BLW que encuentre, que en español hay poca cosa. Ya os iré contando 😉

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