Una cosa que seguro que no te contaron de la lactancia prolongada

La blogosfera maternal está llena de artículos sobre las cosas que no te contaron de lactancia, o sabre las cosas que a la autora le habría gustado que le contaran. Las 10 cosas sobre lactancia que nunca te contaron, mitos de la lactancia, 5 cosas sobre la lactancia que me había gustado saber, los 15 secretos de la lactancia mejor guardados…

aplaudiendoY están muy bien, un poco repetitivos porque casi todos cuentan lo mismo pero muy bien.

Pues hay una cosa que no cuentan, o por lo menos yo no la he leído, y mira que me he tragado artículos sobre el tema. Eso si, para vivirla tienes que llegar a una lactancia prolongada, si solo llegas a los seis meses o menos, o si no llegas al año, dudo que puedas llegar a experimentarla.

Lo que no te habrán contado es que llegará un día en que tu bebé aplaudirá y dará grititos de alegría al verte las tetas! Tu te estarás cambiando, puede que poniéndote el pijama y de repente tu bebé dará un grito de alegría, aplaudirá y se lanzará sobre ti como si no hubiera un mañana.

Y a partir de ese día cada vez que te vea las tetas será igual, una alegría sincera que te llena de satisfacción y que hace que todo merezca la pena. Porque la lactancia prolongada tiene algo especial, tu hijo ya empieza interactuar contigo y es capaz de pedir lo que quiere. Ya se alimenta con más cosas aparte de tu leche y tus tetas pasan a ser algo mágico capaz de consolar, dormir, alimentar y por lo que se ve, hacer reír.

Y es que esto de que te aplaudan cada vez que te ven las tetas puede que para algunas sea lo normal, pero a mi en 45 años nunca me había pasado! Y Mola.

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La teta que todo lo cura

Hoy es el día mundial de la lactancia, no me gusta mucho que existan los “días mundiales de…” porque eso indica que sea lo que sea es algo que hay que reivindicar, defender o reclamar. Me gustaría que dar pecho fuera algo normal y cotidiano, pero desgraciadamente no es así. Este año el lema elegido es Lactancia materna: un triunfo para toda la vida.

lactancia

Ya conté aquí mi realidad con la lactancia, en mi familia lo normal ha sido siempre dar la teta hasta que el bebé quiera.

Lo que yo no sabía era que la teta, además de servir de alimento, es un chollo. No solo es gratis, es que además te facilita la vida un montón. No voy a contar los beneficios de la lactancia para el bebé porque eso creo que ya lo sabe hasta el que reniega de ello y además hay miles de blogs dedicados al tema, ni voy a contar lo cómodo que es a la hora de preparar la comida, te sacas la teta y ya esta.

Voy a contar otras ventajas que tiene, ventajas que por otro lado hay quien ve como desventajas.  Supongo que todo depende el color del cristal por el que se mira.

De vez en cuando leo en blogs o foros de maternidad a madres que se quejan amargamente de que su hijo solo se duerme con la teta o que solo se calman si lo ponen al pecho, preguntan como hacer para que el bebé se duerma sin la teta o para que si llora se calme sin tirar de teta.

bebedurmiendoY me sorprende. Y mucho. Me sorprende que se quejen y busquen alternativas a algo que es tan cómodo y fácil como sacarse una teta y enchufársela al bebé. Alba se duerme con la teta desde siempre, mano de santo, nos vamos a dormir, nos metemos en la cama, jugamos un rato los tres y la tumbo a mi lado, le ofrezco el pecho y en unos diez minutos o menos está frita. Si se despierta por la noche hago lo mismo, teta y en menos de un minuto dormidas las dos, cuando veo a madres desesperadas por no poder dormir me da mucha pena por ellas, nosotras llevamos durmiendo del tirón prácticamente desde el principio. Cuando oigo esas terroríficas historias de niños que están hasta las tres de la mañana despiertos, niños a los que hay que mecer de un lado a otro, ponerles música, sacar a pasear en coche para que se duerman doy gracias a mis tetas. No entiendo como teniendo algo tan a mano hay quien se quiera complicar tanto. Con lo que me desespero yo cuando no me funciona la teta, que me quedo como lela sin saber que hacer. Y encima se quejan de que al final tienen que darle teta para conseguir que se duerman. ¿No es más fácil empezar por lo que sabes que funciona? Digo yo…

Baby cryingAlba no es una niña que llore mucho, pero cuando llora lo hace con un sentimiento que ríete tu de un culebrón venezolano. Como es un rabo de lagartija ya nos ha dado un par de sustos, nada grave, un par de caídas del sofá y algún que otro coscorrón, en estos casos es mucho más el susto que el daño, pero hay que verla llorar. La forma más rápida de consolarla es fácil, teta. Oye es instantáneo. se queda tranquila y relajada en segundos.

Incluso confieso que a veces uso la teta en beneficio propio, hay veces que Alba está especialmente movida y no se entretiene con nada, en estos casos suelo salir a dar un paseo, pero hay veces que tengo trabajo que hacer y tengo que hacerlo ya, no puede esperar, en estos casos la enchufo y el 90% de las veces se queda frita en mis brazos, de esta manera puedo trabajar con el ordenador mientras ella se pega un siestón. El 10% restante se la llevo al papi para que la entretenga él. Confieso que para la realización de este post he tirado de teta.

Así que para mi la teta no solo es un chollo porque recibo la subvención por dar teta de los 800 euros anuales sino porque me saca del apuro en un momento, fácilmente y sin dramas.

Por primera vez, y sin que sirva de precedente, voy a participar en el carnaval bloguero de celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Dialactancia_2014

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Colechando en el hospital

En la revisión de los 40 días me encontraron un quiste en el ovario derecho. Y no era un quistecito de nada, no señor, era un peacho quiste de seis por ocho centímetros, más grande que un huevo de gallina. Un teratoma me dijeron que era, y al parecer llevaba conmigo desde que yo estaba en el vientre de mi madre, toda la vida vamos. Si miras por Internet descubres que está compuesto de pelo, piel, uñas… Un amor vamos.

Lo que nadie se explica es como no me lo habían visto antes, pues yo tampoco, pero ahí estaba. Y había que quitarlo. Y para eso me tenían que ingresar… con un bebé de mes y poco. Y tendría que estar ingresada de tres a cuatro días.

Y cuando pregunté como podría hacer porque mi bebé estaba con la teta la respuesta en el Hospital Clínico de Valladolid fue: “Pues tendrás que buscarte la vida porque aquí no puede entrar, comprate un sacaleches o algo, pero aquí el bebe no puede entrar”

Así, a bocajarro, lo único que les pude responder fue un “pues si que fomentais la lactancia, si” y la respuesta de la médico fue encogerse de hombros. Muy empática ella.

La enfermera que además es conocida intentó tranquilizarme un poco, “mujer piensa que con las colas y los retrasos seguro que hasta pasada navidad no te operan, la nena ya tendrá cuatro o cinco meses, a lo mejor ya ni toma teta o ya comerá otras cosas”. Estupendo.

Solo de pensar en pasarme 3 o 4 días sin poder ver a mi hija se me partía el alma, no estaba segura de si se resentiría la lactancia, pero bueno seguro que no iba a ser. Aunque estaba segura de que mi madre y mi hermana vendrían a echarme una mano la pobrecita iba a estar tres o cuatro días sin verme.

Decidimos dejar pasar el tiempo y ver que pasaba, como me tenían que llamar antes para el pre-operatorio cuando llegara el momento ya veríamos que hacíamos. Yo empecé a prepararme, a sacarme algo de leche para dejarla congelada y a idear como podrían hacer para que Alba pudiera venir al hospital a tomar teta, ya me veía saliendo a la sala de espera para poder amamantarla o haciendo que me la entraran de extranjis en la habitación. Lo que tenía clarísimo es que no iba a dejar que la cosa se quedara en un “son normas del hospital” y que estaba dispuesta a hablar con quien hiciera falta para que dejaran entrar a mi hija para poder darle el pecho.

Y los meses fueron pasando. Y no me llamaban. Y yo cada vez que lo pensaba me ponía peor, porque una cosa es con un bebe de un mes que “no se entera” pero con los ocho, nueve, diez meses mi hija ya se enteraba de más cosas, y cuanto más crecía más me iba a echar de menos. Llegué a plantearme no operarme, total si llevaba conmigo 44 años el puñetero quiste un par de años más tampoco iba a pasar nada no?

Y un día, cuando Alba estaba a punto de cumplir los 10 meses recibí una llamada del hospital. Me decían que debido a las largas listas de espera de derivaban si quería a un hospital privado. Al principio pensé en decir que no y que así se alargara más la operación, pero luego caí en la cuenta de que peor que en el clínico no podía ser, igual en el hospital privado no me ponían pegas para que me trajeran a la nena un par de veces al día. Así que dije que si. Me dieron un par de hospitales a elegir y elegimos el Sanatorio del Sagrado Corazón. El mejor acierto.

Ya en las pruebas del pre-operatorio pudimos comprobar como todo el personal es super amable. Nosotros íbamos a las pruebas con la nena porque aquí estamos los tres solos y no tenemos con quien dejarla. La mayoría del personal cuando veía a Alba se acercaba a decirle monerías y en ningún momento nos dijeron que la niña no podía estar allí.

Una vez ya tuvimos fecha para la operación, fuimos a preguntar si la nena podría entrar para que le diera pecho. ¿La respuesta? “Si estas dando pecho la niña no puede separarse de ti, ir a la planta dos y hablar con Sor Teresa que es la que lleva el tema de los ingresos”. Sor Teresa que por cierto ya nos conocía porque era de las que se había acercado a decirle cositas a Alba nos dijo que por supuesto que podría venir Alba, es más, tomo nota para que nos dieran una habitación más grande para que pudiéramos estar cómodos y nos dijo que intentaría buscarnos una cuna.

Cuando me llamaron unos días antes para confirmarme que tenía que llevar y la hora a la que tenía que ingresar, hasta la persona que me llamó estaba al tanto de que iba a ir con un bebé porque estaba dando el pecho, vamos que se lo tomaron en serio. Así que nos preparamos para ir al hospital y hasta la trona nos llevamos.

Cuando llegamos a la habitación, nos quedamos flipando, esta es la única foto que tengo, está hecha desde la cama:habitacionhospital

Tela marinera, cabía el carro, la trona y quince cunas!! Uno de los sofás del fondo se hacía cama, así que hasta Juanjo pudo dormir como un rey. Yo creo que en una de las habitaciones normales nos habríamos apañado, solo con que dejaran entrar a Alba ya me conformaba, pero fueron tan amables de ponernos en esta donde se podía hasta bailar.

Al final cuna no nos pusieron, pero tampoco se nos ocurrió ni nombrarlo porque dudo mucho que Alba la hubiera usado y para que íbamos a molestar, si teníamos habitación de sobra.

Resultado, Alba pudo dormir conmigo las dos noches, solo estuvimos separadas la hora escasa que duró la intervención, nos atendieron con una amabilidad exquisita, incluso cuando vieron que Juanjo se preparaba con la nena para salir a comprar algo para comer, le dijeron que ya que el primer día yo no comía que le traían la comida a él, así que el primer día le trajeron la comida (yo ni me acuerdo), la cena y al día siguiente el desayuno. Vamos igualito que en el clínico….

También tuvimos un montón de visitas que teóricamente venían a ver como estaba yo pero que descaradamente eran para ver a Alba, como nos dijo Sor Blanca, es que se ven tan pocos niños por aquí… así que de vez en cuando venía alguien a ver que tal nos iba y de paso a hacerle alguna monería a Alba.

La primera noche intentamos que Alba durmiera con Juanjo pero no hubo manera, así al final la metimos en la cama conmigo, subimos la barrera y tan ricamente que dormimos, la segunda noche directamente ya la pusimos en mi cama. Ya no hubo tercera noche porque en tres días me dieron el alta, yo creo que tener la tranquilidad de poder tener a mi hija conmigo hizo que me recuperara muchísimo antes. Con las vueltas que le dí al tema y lo preocupada que he estado estos meses pensando en lo mal que lo iba a pasar, al final ha sido casi nada gracias a lo bien que me han portado con nosotros.

Me gustaría agradecer desde aquí a todo el personal que nos atendió en el Sanatorio del Sagrado Corazón de Valladolid el trato que nos dio, la comprensión y el cariño con el que nos trataron. Ojalá en todos los hospitales tuvieran el mismo trato y la misma consideración, esto si que es apoyar la lactancia.

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Que no te use de chupete

Ese ha sido el “maravilloso” consejo que me dio la enfermera en la revisión de control de peso de los siete meses y medio. Supongo que me ha dado el clásico consejo del que no tiene ni puñetera idea y lo dice de oídas.

Que digo yo, que le importa a ella como consuelo a mi hija. Es como si me dijera “no le cantes para que se duerma”, si mi hija se consuela cuando me la pongo al pecho y a mi no solo me resulta comodísimo ya que no tengo que buscar como hacerlo si no es que además me encanta, para que tiene que decirme que debo o no hacer con mis tetas.

La forma más eficaz de consolar a mi hija, junto a mi pecho.

La forma más eficaz de consolar a mi hija, junto a mi pecho.

Me quede con las ganas de decirle, no, si mi hija no es que use mi teta de chupete, es que no usa chupete de teta, que parece que no se han percatado de que lo normal es la teta y de que el chupete es un mero sustitutivo de un pezón. Entiendo que haya mujeres que encuentran más cómodo meterle un trozo de goma en la boca a su hijo o que lo hagan cuando no están, yo a veces también le doy un chupete a Alba, aunque no termina de pillar muy bien su uso, lo coge por la tetina y chupetea la arandela pero si quiere usarlo “normal” no se lo impido. Pero cuando llora desconsolada o tiene sueño no quiere saber nada de chupetes, lo único que la consuela es la teta. Y yo encantada.

Vamos, que me digan como tengo que calmar el llanto o la desazón de mi hija me parece que excede de sus funciones que hasta donde yo sé es revisar que mi hija se encuentre bien de salud, como la consuele es cosa mía..

En fin, típico tópico que cuando pides que te expliquen porqué no puedes hacerlo no saben que contestar y te dicen “no sé, es lo que dicen…”, es como cuando te sueltan “no lo lleves en brazos que se acostumbra” y les contestas que si se acostumbra a ir en carro es peor, que luego tienen 6 años y aún quieren ir en el carro y no andar ¡Se quedan callados y sin argumentos!

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Hospital clínico de Valladolid o como cargarse la lactancia materna

Como os dije en mi anterior entrada voy a contaros como trata el tema de la lactancia materna el hospital clínico de Valladolid que es donde nació Alba.

Cuando fui a monitores por primera vez me quede gratamente sorprendida porque estaba todo lleno de posters fomentando la lactancia materna, listas de las ventajas de la lactancia y muchas fotos bonitas que parecían indicar que en este hospital se fomenta la lactancia. Todo muy bonito. Recuerdo que se lo comenté a mi matrona en una de las clases preparto y me miro con cara de circunstancias, me comentó muy discretamente que bueno, que a veces no era todo tan bonito pero no me dijo más.

Alba como ya os he contado nació por cesárea, y fue todo bastante rápido. Yo no estuve en postoperatorio, nada más coserme me llevaron a la habitación y enseguida me trajeron a la niña. Enseguida quise ponermela al pecho, como recomiendan para iniciar la lactancia lo mejor posible.

Mi intención era coger a mi hija apoyando la espalda en la cama reclinable y acercarla suavemente a mi pecho izquierdo, era el que durante el embarazo había tenido alguna gotita de calostro y yo tenía la sensación de que era el “mas lleno”. Hacerlo con tranquilidad y tomándonos nuestro tiempo, tampoco había prisa.

En lugar de eso de repente me vi rodeada de enfermeras que sin dejarme reaccionar me “ayudaron” a quitarme el camisón (era de los de culo pajarero) y poniéndome a la niña tumbada a mi lado derecho, me cogieron el pezón de la teta derecha y sin ningún miramiento se lo embutieron a Alba en la boca. La pobre niña boqueaba como un pez fuera del agua, el instinto de succionar lo tenia y bien fuerte, pero tampoco hacía falta tantas prisas. Era como si estuvieran haciendo “algo que hay que hacer” una vez vieron que la niña tenía la teta en la boca, desaparecieron tan rápido como habían venido y ya nos dejaron en paz. Parece ser que allí la consigna “para fomentar la lactancia” es limitarse a embutir el pezón en la boca y ya está, si la madre o el bebé están cómodos o no es irrelevante y nada de quedarse a ver si realmente el bebe ha enganchado bien o de dar algún consejo. Y la misma técnica para todas, la lo mismo si eres plana como una tabla de planchar o si tienes un pecho excesivamente grande (como es mi caso). Todas tumbadas y con el mismo pecho.

En cuanto se fueron pude coger a mi hija en brazos, ponerme cómoda y acercarla a mi pecho para que pudiera engancharse. Y lo hizo muy bien, como ya he dicho el instinto de succión lo tenía muy fuerte, de hecho la pobre iba pegando chupetones a todo lo que se le acercaba a la boca. Y pudimos estar un buen rato tranquilas, conociendonos y aprendiendo juntas. En mi caso al tener tanto pecho me resulta muy incómodo estar tumbada para dar de mamar, me resulta más cómodo estar sentada con la espalda erguida.

A partir de ese momento cada vez que Alba se despertaba la ponía al pecho, yo no sé si llegó a sacar calostro, supongo que si, pero es normal que la leche tarde dos o tres días en subir, a veces incluso más por lo que también es normal que el bebe pierda peso.

Una cosa que no me pareció nada bien es que quieras o no te pongan al bebe al pecho sin preguntar si has decidido dar pecho o no, esta muy bien que se fomente la lactancia materna pero también creo que hay que respetar a las madres que no quieran dar pecho por los motivos que sea.

Me tocó compartir habitación con una chica que acababa de tener gemelos, como no tenía leche a los niños les estaban dando biberones “de apoyo” cada tres horas. Me sorprendió mucho la cantidad de biberones que les daban, una cosa es que los niños estén perdiendo peso y se les de algún biberón para mantener el peso hasta que a la madre le sube la leche, pero darle un biberón cada tres horas yo no lo considero apoyo, más bien sustitución. Recuerdo que se lo comenté a Juanjo y pensé que para cuando a la chica le subiera la leche los niños estarían tan acostumbrados a la “comodidad” del biberón que les iba a costar muchísimo acostumbrarse a la teta.

Efectivamente, para cuando mi compañera de habitación tuvo leche y tenía en cantidad, los gemelos ya no estaban por la labor de chupar teta, ¿Para qué si con el biberón no tenían que hacer esfuerzos? Ella le comentó a varias enfermeras que había traído un sacaleches y que si no podía darles su leche en lugar de la de polvitos, la respuesta “No, eso hazlo en tu casa si quieres, pero aquí no”. Bonita respuesta… Claro que yo no hubiera preguntado si “podía” yo directamente lo habría hecho. Huelga decir que los gemelos salieron del hospital alimentándose con leche artificial y con una lactancia materna echada a perder. Y desgraciadamente no es el único caso que vi.

Volviendo a mi historia, el segundo día empezaron a venir enfermeras a decirme que Alba estaba perdiendo peso y que eso era porque no la ponía al pecho, me quede alucinando, pero si cada vez que entraban me la veían enganchada a la teta, lo que pasaba es que aún no había subido la leche. Así se lo dije a una enfermera, la respuesta, “no me creo que no tengas leche ya, yo te demuestro que eso es mentira” y sin darme tiempo a reaccionar me agarró el pezón derecho y empezó a retorcerlo, no saco nada, ni una gota (Alba acababa de estar un buen rato en esa teta) y al ver que no conseguía nada probó con el otro pecho, una triste gotita consiguió sacar, que por cierto era lo mismo que me llevaba saliendo desde el sexto mes de embarazo. Al ver que realmente no tenía leche aún, me soltó un “bueno tu misma” y se fue ofendida. Como si yo realmente tuviera leche y estuviera diciendo que no tenía aún por algún oscuro motivo, ¿por que voy a decir que no tengo si tengo, que voy a ganar?

Como os contaba cada vez que Alba se despertaba yo la ponía al pecho y ella mamaba, pero la leche no me subió hasta el tercer día, cosa que con una cesárea es bastante normal. Yo no estaba preocupada porque sabía que en cuanto empezara a salir leche la nena recuperaría lo perdido pero parece ser que en este hospital enseguida “recetan” biberones. Y así fue, vino la pediatra y me dijo que le iban a dar biberones de refuerzo. Creo que me debió ver la cara porque después de decírmelo añadió “bueno, si no tiene bastante con tu leche”.

Y así empezaron a traer biberones cada tres horas, nadie se paró a decirme que para que Alba no se liara con el pecho y la tetina era mejor que se lo diera a cucharadas o a sorbitos en un vasito o con una jeringa, no, te dejaban el biberón cada tres horas y se iban tan tranquilas.  porque la consigna era que los bebes mamaban cada tres horas y todos al mismo tiempo, claro así es más cómodo para ellas, no se van a molestar en prepararte un biberón “de apoyo” cuando tu bebe decida mamar, que eso sería mucha molestia. Menos mal que me había informado bien de lo que hay que hacer en casos así, es una lástima que no se preocupen de detalles tan pequeños como estos que pueden hacer que triunfe o fracase la lactancia.

Como realmente Alba estaba perdiendo peso y yo tampoco voy a ser más papista que el papa, si que le dí algún biberón, pero lo que hacía era verterlo poquito a poco en la tapa de la tetina, esa que parece un vasito y se lo iba dando a sorbitos, poquito a poquito para que no se atragantara, si, me tiraba más rato, pero es como hay que hacerlo.

Finalmente el tercer día me subió la leche y Alba empezó a alimentarse, automáticamente dejé de darle la leche de polvitos, si yo ya tenía leche, ya no era necesaria.

Otra cosa que no me gusto nada es lo contradictorio que es el personal, unos te dicen blanco y otros te dicen negro y tu que eres primeriza y en principio confías en ellos no sabes que hacer, por ejemplo una enfermera me recomendó que usara la almohada para apoyar a Alba y que así estuviéramos más cómodas, al rato llega otra enfermera y me dice que “para que tanta almohada y tanta tontería, los niños no tienen que estar cómodos que si no se duermen” y tu te quedas con cara de seta pensando que hay una cámara oculta y que te están tomando el pelo. Tampoco me gustó nada la manera de “despertar” a la niña si se dormía al pecho, dándole golpecitos en la cabeza, a punto estuve de decirle que se diera los golpecitos en un sitio poco fino y que dejara a mi niña en paz.

Finalmente decides hacer lo que te sale de las narices y pasar olímpicamente de ellas, avisé de que no me trajeran más biberones puesto que ya tenía leche y no se los iba a dar, ¿Para que hacer el gasto si no se van a usar?, respuesta “Ah, no, a nosotras nos han dicho que los traigamos, pues los traemos, si tu no quieres dárselos, allá tú”, supongo que pensaron que me iba a acojonar y a embutirle los biberones hasta el fondo.

Otra cosa que están haciendo es recomendar pezoneras a todas las madres, incluida a mi, que caí como todas y mandé a Juanjo a comprar unas. Conseguir eliminarlas me costo luego bastante esfuerzo, realmente yo no necesitaba pezoneras, estas hacen que las tomas sean eternas y la leche del final muy difícil de extraer por lo que el bebe se cansa y no la toma. Hasta mi matrona nos lo comentó un día en el taller de lactancia, estaban llegando todas con pezoneras cuando realmente no las necesitábamos.

Por fin el cuarto día consideraron que Alba ya había recuperado peso suficiente y nos dieron el alta. Copio literalmente lo que pone en el informe del Alta:

“Poner al pecho cada 3-4 horas. El niño irá poco a poco adoptando su propio horario; no conviene darle antes de que hayan pasado 2 horas, ni dejar que pasen más de 4 horas de intervalo durante el día; por la noche no es necesario despertarle. Mantener al niño entre 8-10 minutos a cada lado. Comenzar la toma por el lado que fue último en la anterior”

Vamos, lo de 10 minutos en cada teta cada tres horas… alucine conforme lo iba leyendo y suerte que por la noche no hay que despertar al niño…

Menos mal que añaden:

“También puede utilizar si lo desea la técnica de libre demanda, ofreciendo el pecho cada vez que el niño lo solicite”

Con lo que lo arreglan un poco, pero lo terminan de cagar cuando también incluyen:

“Después de cada toma de peche ofrecerle un biberón de ‘marca de leche’ preparado con 30 ml. de agua hervida y un cacito de polvo”

Así que salimos del hospital con la indicación de dar pecho cada tres horas, 10 minutos en cada pecho y después una “ayuda” de biberón, lo de la “técnica de libre demanda” se les olvidó contármelo, lo ponen en el papel pero nada más, supongo que un poco por compromiso.

LMPara finalizar, solo contaros que Alba ya tiene dos meses, que desde que salimos del hospital no ha vuelto a probar la leche de polvitos y que está creciendo estupendamente sin ningún tipo de “ayuda”. Al principio la lactancia fue dura, ella era pequeña y no se agarraba correctamente, me hizo grietas, dolía darle el pecho, pero yo ya sabía que esto podía pasar y que solo era cuestión de paciencia y de dejar que Alba creciera y aprendiera a coger bien el pezón.

Y así ha sido, ahora se engancha de maravilla y tengo la satisfacción de ver como mi hija crece por días con la seguridad de que le estoy dando lo mejor que le puedo dar.

 

NOTA: La llamo “leche de polvitos” porque “leche artificial” me suena muchísimo peor, no lo hago con tono despectivo. Sé que muchas mujeres no pueden o no quieren dar pecho por los motivos que sea y evidentemente es totalmente respetable, pero me apena mucho ver como hay mujeres que quieren dar pecho y por culpa de una mala información renuncian a ello.

 

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2 meses

Ayer Alba cumplió dos meses. Y lo celebramos vacunándola 🙁 pobrecita, tres pinchazos acompañados cada uno con un aullido de dolor y un ratito de llanto, la verdad es que se portó muy bien, no lloró demasiado, yo esperaba que le costaría más calmarse.

También la pesaron y tallaron, nos dijeron que va ganando peso estupendamente, ya ha llegado a los cuatro kilos! me dijo la enfermera que ya “ha entrado en curva” y parece ser que eso es muy bueno. En concreto pesó 4,150 gr y mide 54,5 cm.

Como ya sabéis que me encantan los gráficos aquí van dos, uno con el peso y otro con la altura. No soy muy amiga de percentiles y cosas así, no me gustan las comparaciones y los percentiles al fin y al cabo son eso, comparaciones con otros niños. Mi nena está creciendo bien, a su ritmo, es pequeñita pero no importa, lo importante es que es una niña vivaracha que está empezando a descubrir el mundo y que come, duerme, mea y caga con normalidad, que es lo que tiene que hacer 🙂

Altura Peso

La lactancia está más que establecida, ahora en 5-10 minutos vacía la teta, incluso me estoy sacando leche y congelándola para el futuro o por si surgiera un imprevisto que me impidiera darle teta.

Y de momento estamos disfrutando de ella todo lo que podemos, que es verdad que crece muy rápido, cada día nos sorprende con algo nuevo 🙂

 PD. Sigo teniendo pendiente la entrada donde cuento la patética forma que tiene el hospital clínico de Valladolid de tratar la lactancia, ya está prácticamente terminado, me queda ponerlo “bonito”.

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