Colechando en el hospital

En la revisión de los 40 días me encontraron un quiste en el ovario derecho. Y no era un quistecito de nada, no señor, era un peacho quiste de seis por ocho centímetros, más grande que un huevo de gallina. Un teratoma me dijeron que era, y al parecer llevaba conmigo desde que yo estaba en el vientre de mi madre, toda la vida vamos. Si miras por Internet descubres que está compuesto de pelo, piel, uñas… Un amor vamos.

Lo que nadie se explica es como no me lo habían visto antes, pues yo tampoco, pero ahí estaba. Y había que quitarlo. Y para eso me tenían que ingresar… con un bebé de mes y poco. Y tendría que estar ingresada de tres a cuatro días.

Y cuando pregunté como podría hacer porque mi bebé estaba con la teta la respuesta en el Hospital Clínico de Valladolid fue: “Pues tendrás que buscarte la vida porque aquí no puede entrar, comprate un sacaleches o algo, pero aquí el bebe no puede entrar”

Así, a bocajarro, lo único que les pude responder fue un “pues si que fomentais la lactancia, si” y la respuesta de la médico fue encogerse de hombros. Muy empática ella.

La enfermera que además es conocida intentó tranquilizarme un poco, “mujer piensa que con las colas y los retrasos seguro que hasta pasada navidad no te operan, la nena ya tendrá cuatro o cinco meses, a lo mejor ya ni toma teta o ya comerá otras cosas”. Estupendo.

Solo de pensar en pasarme 3 o 4 días sin poder ver a mi hija se me partía el alma, no estaba segura de si se resentiría la lactancia, pero bueno seguro que no iba a ser. Aunque estaba segura de que mi madre y mi hermana vendrían a echarme una mano la pobrecita iba a estar tres o cuatro días sin verme.

Decidimos dejar pasar el tiempo y ver que pasaba, como me tenían que llamar antes para el pre-operatorio cuando llegara el momento ya veríamos que hacíamos. Yo empecé a prepararme, a sacarme algo de leche para dejarla congelada y a idear como podrían hacer para que Alba pudiera venir al hospital a tomar teta, ya me veía saliendo a la sala de espera para poder amamantarla o haciendo que me la entraran de extranjis en la habitación. Lo que tenía clarísimo es que no iba a dejar que la cosa se quedara en un “son normas del hospital” y que estaba dispuesta a hablar con quien hiciera falta para que dejaran entrar a mi hija para poder darle el pecho.

Y los meses fueron pasando. Y no me llamaban. Y yo cada vez que lo pensaba me ponía peor, porque una cosa es con un bebe de un mes que “no se entera” pero con los ocho, nueve, diez meses mi hija ya se enteraba de más cosas, y cuanto más crecía más me iba a echar de menos. Llegué a plantearme no operarme, total si llevaba conmigo 44 años el puñetero quiste un par de años más tampoco iba a pasar nada no?

Y un día, cuando Alba estaba a punto de cumplir los 10 meses recibí una llamada del hospital. Me decían que debido a las largas listas de espera de derivaban si quería a un hospital privado. Al principio pensé en decir que no y que así se alargara más la operación, pero luego caí en la cuenta de que peor que en el clínico no podía ser, igual en el hospital privado no me ponían pegas para que me trajeran a la nena un par de veces al día. Así que dije que si. Me dieron un par de hospitales a elegir y elegimos el Sanatorio del Sagrado Corazón. El mejor acierto.

Ya en las pruebas del pre-operatorio pudimos comprobar como todo el personal es super amable. Nosotros íbamos a las pruebas con la nena porque aquí estamos los tres solos y no tenemos con quien dejarla. La mayoría del personal cuando veía a Alba se acercaba a decirle monerías y en ningún momento nos dijeron que la niña no podía estar allí.

Una vez ya tuvimos fecha para la operación, fuimos a preguntar si la nena podría entrar para que le diera pecho. ¿La respuesta? “Si estas dando pecho la niña no puede separarse de ti, ir a la planta dos y hablar con Sor Teresa que es la que lleva el tema de los ingresos”. Sor Teresa que por cierto ya nos conocía porque era de las que se había acercado a decirle cositas a Alba nos dijo que por supuesto que podría venir Alba, es más, tomo nota para que nos dieran una habitación más grande para que pudiéramos estar cómodos y nos dijo que intentaría buscarnos una cuna.

Cuando me llamaron unos días antes para confirmarme que tenía que llevar y la hora a la que tenía que ingresar, hasta la persona que me llamó estaba al tanto de que iba a ir con un bebé porque estaba dando el pecho, vamos que se lo tomaron en serio. Así que nos preparamos para ir al hospital y hasta la trona nos llevamos.

Cuando llegamos a la habitación, nos quedamos flipando, esta es la única foto que tengo, está hecha desde la cama:habitacionhospital

Tela marinera, cabía el carro, la trona y quince cunas!! Uno de los sofás del fondo se hacía cama, así que hasta Juanjo pudo dormir como un rey. Yo creo que en una de las habitaciones normales nos habríamos apañado, solo con que dejaran entrar a Alba ya me conformaba, pero fueron tan amables de ponernos en esta donde se podía hasta bailar.

Al final cuna no nos pusieron, pero tampoco se nos ocurrió ni nombrarlo porque dudo mucho que Alba la hubiera usado y para que íbamos a molestar, si teníamos habitación de sobra.

Resultado, Alba pudo dormir conmigo las dos noches, solo estuvimos separadas la hora escasa que duró la intervención, nos atendieron con una amabilidad exquisita, incluso cuando vieron que Juanjo se preparaba con la nena para salir a comprar algo para comer, le dijeron que ya que el primer día yo no comía que le traían la comida a él, así que el primer día le trajeron la comida (yo ni me acuerdo), la cena y al día siguiente el desayuno. Vamos igualito que en el clínico….

También tuvimos un montón de visitas que teóricamente venían a ver como estaba yo pero que descaradamente eran para ver a Alba, como nos dijo Sor Blanca, es que se ven tan pocos niños por aquí… así que de vez en cuando venía alguien a ver que tal nos iba y de paso a hacerle alguna monería a Alba.

La primera noche intentamos que Alba durmiera con Juanjo pero no hubo manera, así al final la metimos en la cama conmigo, subimos la barrera y tan ricamente que dormimos, la segunda noche directamente ya la pusimos en mi cama. Ya no hubo tercera noche porque en tres días me dieron el alta, yo creo que tener la tranquilidad de poder tener a mi hija conmigo hizo que me recuperara muchísimo antes. Con las vueltas que le dí al tema y lo preocupada que he estado estos meses pensando en lo mal que lo iba a pasar, al final ha sido casi nada gracias a lo bien que me han portado con nosotros.

Me gustaría agradecer desde aquí a todo el personal que nos atendió en el Sanatorio del Sagrado Corazón de Valladolid el trato que nos dio, la comprensión y el cariño con el que nos trataron. Ojalá en todos los hospitales tuvieran el mismo trato y la misma consideración, esto si que es apoyar la lactancia.

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Que no te use de chupete

Ese ha sido el “maravilloso” consejo que me dio la enfermera en la revisión de control de peso de los siete meses y medio. Supongo que me ha dado el clásico consejo del que no tiene ni puñetera idea y lo dice de oídas.

Que digo yo, que le importa a ella como consuelo a mi hija. Es como si me dijera “no le cantes para que se duerma”, si mi hija se consuela cuando me la pongo al pecho y a mi no solo me resulta comodísimo ya que no tengo que buscar como hacerlo si no es que además me encanta, para que tiene que decirme que debo o no hacer con mis tetas.

La forma más eficaz de consolar a mi hija, junto a mi pecho.

La forma más eficaz de consolar a mi hija, junto a mi pecho.

Me quede con las ganas de decirle, no, si mi hija no es que use mi teta de chupete, es que no usa chupete de teta, que parece que no se han percatado de que lo normal es la teta y de que el chupete es un mero sustitutivo de un pezón. Entiendo que haya mujeres que encuentran más cómodo meterle un trozo de goma en la boca a su hijo o que lo hagan cuando no están, yo a veces también le doy un chupete a Alba, aunque no termina de pillar muy bien su uso, lo coge por la tetina y chupetea la arandela pero si quiere usarlo “normal” no se lo impido. Pero cuando llora desconsolada o tiene sueño no quiere saber nada de chupetes, lo único que la consuela es la teta. Y yo encantada.

Vamos, que me digan como tengo que calmar el llanto o la desazón de mi hija me parece que excede de sus funciones que hasta donde yo sé es revisar que mi hija se encuentre bien de salud, como la consuele es cosa mía..

En fin, típico tópico que cuando pides que te expliquen porqué no puedes hacerlo no saben que contestar y te dicen “no sé, es lo que dicen…”, es como cuando te sueltan “no lo lleves en brazos que se acostumbra” y les contestas que si se acostumbra a ir en carro es peor, que luego tienen 6 años y aún quieren ir en el carro y no andar ¡Se quedan callados y sin argumentos!

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La temida revisión de los seis meses

Pues al final no fue para tanto.

No mentimos peeeero tampoco dijimos toda la verdad 😛

Alba se portó como una campeona, le pusieron las vacunas y apenas lloró. Ha engordado 800 gr desde la ultima revisión, lo que no está nada mal. Confirmado que es menudita pero va creciendo bien.

Un par de gráficas de peso y altura, yo creo que están muy bien 🙂

Altura 6 meses peso 6 meses

 

Respecto a las pautas que nos dieron de alimentación, no nos habían dado “la hoja” porque no la dan si el bebe está con lactancia materna exclusiva. Nos dieron una hoja con las indicaciones para empezar la alimentación complementaria. No dijimos que Alba llevaba dos semanas comiendo sólidos y que no tenemos intención de darle papillas. Las indicaciones eran bastante correctas para los padres que opten por las papillas.

La verdad es que no me quejo de la pediatra que nos ha tocado, quitando alguna ligera “amenaza” de complementar con fórmula cuando Alba iba más justilla de peso, nos gusta que no esté obsesionada con el peso de la nena, ya nos ha dicho que simplemente es que es pequeñita pero nos ha confirmado que está muy bien, sanita como una manzana. Ha respetado totalmente la lactancia y en ningún momento nos recomendó darle biberones pero si que la vigiló por si acaso. Ya veremos si sigue pensando así dentro de unos meses si Alba sigue con la lactancia.

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La amenaza de la revisión de los seis meses

El viernes tenemos la revisión de los seis meses.

Le pondrán a Alba las vacunas y la pesarán y medirán. Esta vez es visita doble, con la enfermera para las vacunas y con la pediatra para que la revise.

Y solo de pensar otra vez en el tercer grado que nos espera con el tema de lo que come, me entra una pereza tremenda. Y esta vez espero que no sea doble. Encima en la revisión de los 4 meses no nos dieron “la hoja” esa especie de menú en el que te dicen a que hora de cada día tiene que comer el bebe y los gramos exactos de pera y plátano que tiene que comer a las 5 en punto los martes y los jueves. No tengo muy claro aún si no nos la dieron porque Alba está con lactancia materna o si no nos la dieron porque se olvidaron de dárnosla. Si es lo primero vale, pero como sea lo segundo y se suponga que Alba tiene que llevar dos meses con papillas me huelo “la bronca”.

Y como encima contemos que no tenemos intención de darle papillas y que desde la semana pasada esta comiendo comida “normal” y que en lugar de empezar con la fruta hemos ido directos al pan, y que ya ha comido pan, espaguetis, brocoli, zanahoria, plátano, naranja, tomate, pollo y algo más que me olvido, sin triturar y que sigue tomando teta cuando le da la gana y no he espaciado las tomas, me huelo como mínimo caras raras.

Así que estoy pensando en llevar las respuestas preparadas.He preguntado y parece ser que la respuesta “correcta” es 5 tomas al día y papillas de frutas en la merienda y cacitos de cereales (esto no tengo muy claro como tendría que dárselos) en el desayuno y la cena. Y entonces ya nos “darán permiso” para que le demos verduras.

Claro que la otra opción que seguramente será lo que hagamos es decir la verdad dura y pura, aunque nos lleve al diálogo para besugos de revisión anterior…

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37 semanas. 21 días.

37 semanas, ya se considera embarazo a término, 21 días, tres semanas y salgo de cuentas, madre mía que ya está aquí! y puede que antes… Así está el gráfico a día de hoy, el quesito se hace cada vez más pequeño!

graficoVI

El lunes tuvimos revisión, el azúcar bien, me felicitaron y todo, pero Alba sigue de culo y en estas dos semanas no ha ganado nada de peso, es más, ha perdido peso. Vale que los pesos son aproximados y que puede haber una variación de medio kilo, pero el lunes pesaba 2,030 gramos y está en percentil 3.

No me preocupa porque la médico no le dio mucha importancia, dijo que no todos somos iguales y además nos dijo que la placenta y el líquido están bien y el doppler también.

Como Alba sigue de culo y a las fechas que estamos hay pocas posibilidades de que se gire nos dijo que en estos casos se programa cesárea sobre la semana 39, así que o esta niña espabila o nacerá por cesárea programada, que no es que me entusiasme la idea pero bueno.

Tenemos cita para monitores para el día 19, justo después de fiestas y justo el día que llega mi madre. Y cita de nuevo con el médico para el día 29, no habían fechas libres antes, no sé como va a ser porque para ese día yo ya estaré de 39+ 5 si tienen que programar la cesárea para la semana 39 muy justo lo veo, pero bueno, como antes iré a monitores ya lo comentaré.

Por lo demás la semana bien, un poco movidita porque hemos tenido la visita de la tita Viqui y aunque no es que hayamos hecho mucho que una ya casi no puede moverse hemos charlado y lo hemos pasado bien, tengo pendiente una entrada con las cosas chulas que le ha regalado a Alba 😉

Yo de momento estoy haciendo todo lo que está en mi mano para facilitar que Alba se de la vuelta, estar a cuatro patas, poner una linterna en la parte baja de la pancha para que vaya hacia la luz, ponerme cosas frías en la parte de arriba para que este incómoda y “huya”, poner sonidos en la parte baja y hacer que el papi le hable desde abajo a ver si se anima, que no se diga que no se intenta.

También sigo con los ejercicios que nos enseñó la matrona, con los masajes perineales y he empezado con la homeopatía para preparar el parto, que igual luego no sirve para nada porque si la señorita no se da la vuelta va a dar igual que tenga el perineo elástico o no, pero bueno, yo por si acaso no lo dejo.

Ya hemos dejado el baño preparado para poder meter la bañera, finalmente hemos quitado el bidet y hemos cambiado de sitio las estanterías para poder meterla, pero así es mucho más cómodo. Queda por despejar la que será la habitación de Alba, pero no hay prisa, hasta que la ocupe pueden pasar muchos meses, años incluso, así que hay tiempo.

Ya estamos en la cuenta atrás!

35 semanas. 35 días. Percentiles, PEG y estirones

Otra semana más, y que rápido están pasando. Será porque ando liada intentando terminar un trabajo pendiente, pero se están pasando las semanas que da gusto.

Esta semana hemos tenido visita de control. Los resultados de las mediciones del azúcar, muy bien, me han dicho que siga así pero que coma más en el desayuno, así que en ello estamos. Ahora puedo medirme menos veces, a mi criterio, de momento me estoy midiendo los desayunos a ver si se nota que como más y luego alguna comida o cena ocasional, sobretodo me mido si incorporo alguna cosa nueva, para saber si la como en la proporción adecuada o no.

Respecto a Alba estas dos últimas semanas ha pegado un buen estirón y ha engordado casi 600 gr. Está en un percentil 23 y en la semana 34+4 pesaba 2.122 gr. Teniendo en cuenta que dos semanas antes, en la semana 32+3 pesaba 1.558 y tenía un percentil 4 y dos anteriores pesaba 1.286 y tenía un percentil 6, el crecimiento ha sido considerable. En dos semanas más tenemos visita de nuevo y me hacen los últimos análisis (espero).

En la cartilla del embarazo entre otras cosas habían anotado unas siglas un poco misteriosas: PEG. Cada vez que lo veía pensaba, tengo que buscar en Internet a ver que significa, pero no le daba mayor importancia, si los médicos dicen que esta todo bien, pues yo me fío. En esta última revisión ya no estaba anotado así que finalmente lo busque, quiere decir “peso inferior a la edad gestacional”, vamos que el bebe es más pequeño de lo que en principio tendría que ser. Se considera PEG cuando hay un percentil menor de 10. Alba ya no es “PEG” porque ya tiene un percentil 23. No necesariamente tiene que indicar un problema. Simplemente es un bebe pequeño.

Y que es eso de los percentiles os preguntareis algunos, pues simplemente una estadística. Si se cogen a 100 niños y se ordenan por peso o altura el percentil indica que posición tiene el niño, es decir un percentil de 75 quiere decir que hay 25 niños más altos o con más peso y 74 más bajos o con menos peso. Hay quien se lo toma como una competición y quiere que su niño tenga cuanto más percentil, mejor, a mi la verdad es que me la repanchufla, sobretodo ahora que aún no ha nacido, si los médicos me dicen que está bien, pues está bien, y si pesa menos pues pesa menos, no me voy a obsesionar con el peso, además puestos a parir, mejor un bebe de peso justito que un panquemao de cuatro kilos y medio. Si Alba sale a sus padres será bajita, por lo menos hasta que pegue el estirón y si sale a su padre será delgada. Y si hay 78 niños con más peso que ella o los que sean más altos, me da lo mismo. Lo importante es que tenga un crecimiento constante y que esté sana.

Por otro lado parece que vamos adelantando algo en los preparativos. A Juanjo le entro una especie de ataque de síndrome del nido y ya hemos dejado lista la maleta para cuando tengamos que salir para el hospital, ahí está en un rincón de la habitación

Maleta

Ya está lista la cuna, de momento contra la pared, luego irá pegada a la camaCuna09

Y la ropita y cosas de Alba ya están lavadas y colocadas en su mayoría, aún quedan bastantes cajones vacíos que se irán llenando poco a poco.

Comoda_01

Comoda_02

Ya queda menos!!